Estos días me noto lo eufórica y alegre que estoy, todo lo veo de ensueño, lo que había deseado, por fin, ha sucedido. Sin tener ni un centímetro de volumen de barriga, he decidido que esta tarde voy a ir a comprarme ropa especial para embarazada, sé que es pronto y no la necesito todavía, pero tengo tanta ilusión que voy a acercarme a una tienda que siempre me ha gustado por su estilo de ropa, moderna y actual, y que no es nada ñoña.
Al entrar en la tienda, empiezo a mirar todo y a seleccionar mi estilo y colores, la dependienta se me acerca y le explico que aunque no necesito todavía la ropa, quiero ya comprar algunas piezas. Para probarme la ropa y ver el efecto, la dependienta me facilita una barriga falsa de embarazada, la cual me la coloco y queda sujetada con una cinta de velcro alrededor, me da la risa verme con la barriga y a la vez me crea más emoción y ganas de que mi barriga crezca. Acabo llevándome cuatro conjuntos y decido irme directamente a casa, ya que lo único que puedo notar es que me canso más y me entran momentos de sueño, no he sido nunca dormilona, pero no sé si son los efectos del embarazo (creo que sí) o los nervios y emoción que estoy pasando estos días.
Ya han pasado algunas semanas, cada vez queda menos para la próxima visita y tenemos muchas ganas de que llegue el gran día de vivirlo juntos, escuchar de nuevo el latido del corazón de nuestro futuro bebé. Hasta que no llegue el día de la visita, seguimos haciendo nuestros planes con amigos, y justamente este fin de semana nos vamos a pasar el día con mis padres, tenemos claro que les vamos a dar la gran noticia, ya tienen un nieto, pero tal y como son, cuantos más lleguen a la familia más felices estarán.
Hoy sábado hemos quedado en ir a pasar el día con mis padres a su casa de veraneo, en el pueblo de Sant Quirze de Safaja, al final vamos a estar toda la familia y sabemos que es el momento ideal para decírselo a todos. Al llegar, como siempre besos y abrazos con mis padres, bromas entre cuñados, charlas entre madre e hijas, y lo típico que puede suceder en cualquier familia que está unida y que no pierde ocasión en dar cariño y vivir con humor. Tenemos muy claro que durante el aperitivo, será cuando demos la gran noticia, así que justo cuando llega el aperitivo, yo que he preparado la ecografía dentro de un sobrecito, les decimos a mis padres que se sienten que tenemos una nota para ellos, mi padre, abre el sobre y nada más ver la ecografía, se la enseña a mi madre y los dos se levantan a abrazarnos, mi padre que es muy sensible, enseguida se le humedecen los ojos de emoción, poco a poco van reaccionando todos y tenemos claro que lo vamos a celebrar durante todo el día.
Una vez terminada la celebración con mi familia, hemos ido directos a casa de mis suegros para también darles la feliz noticia, mis suegros son mucho más mayores que mis padres, así que la noticia la han recibido con la misma alegría y emoción, en especial mi suegro que siempre ha soñado con tener nietos. Una vez ya informada toda la familia por ambas partes, mañana domingo ya queríamos decírselo a nuestras amistades más íntimas que sabemos que también se alegrarán por el notición, seremos los primeros del grupo de amigos en ser padres.
Hemos pasado un fin de semana lleno de alegría y celebración, en una semana nos toca ir a la consulta a realizar de nuevo una ecografía, esta vez los dos juntos. A mi marido le he ido explicando lo que verá en la pantallita de ecografías, me siento como cuando le explicas una película muy buena a alguien y quieres que se emocione cuando la vea, pues lo mismo, le he ido explicando todo y los dos tenemos muchas ganas de entrar a ver ese latido diminuto que tiene vida. Hasta que llegue el día de la visita, he ido a hacerme los análisis de sangre que me pidió mi ginecóloga, es curioso y a la vez extraño porque me noto un poco hinchada la barriga cuando todavía me faltan un par de semanas para los tres meses, pero debe ser que mi cuerpo ya empieza a notar cambios, de todas formas, estoy encantada de ir notando esos cambios y que mi barriga empieza a crecer.
Pasado mañana ya es el gran día de segunda visita, estoy emocionada y con muchas ganas, al levantarme, he ido al baño y he visto una pequeña mancha en mi ropa interior, me ha extrañado y he querido llamar a mi ginecóloga. Me ha preguntado de qué tonalidad era la mancha, si muy roja o tirando a marrón, le he dicho que roja no la veía, y me ha dicho que es normal al principio del embarazo, que mire de hacer reposo hasta la visita que tenemos en dos días, así que, he obedecido y me he quedado en casa hasta el día de visita.
He pasado dos días de lo más relajada, hoy ya es el día en que vamos a ver un poco más crecido nuestro granito de arroz, nuestro futuro bebé, así que estamos mi marido y yo muy emocionados y ansiosos por verle.

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