Hoy he decidido irme a dormir pronto porque entre nervios y emoción tengo ganas de descansar, me voy plenamente feliz, saber que estoy embarazada, que lo hemos conseguido por fin, es mi máxima alegría, realmente me quedo dormida enseguida y con mi mano en mi barriga como gesto de plenitud.
Estoy pasando unos días de lo más eufórica, por teléfono mi ginecóloga me indicó que ya empezara desde el primer día a tomar ácido fólico, yo que suelo ser muy despistada, he dejado en mi mesita de noche las pastillas para cada día tomarlas y no olvidarlas. Hemos decidido que hasta después de la primera visita a mi ginecóloga y nos confirme que todo está bien y que nos re-confirme el embarazo, no se lo explicaremos a toda la familia aunque tengo muchísimas ganas de gritarlo a los cuatro vientos!!, mi hermana ya tiene un primer hijo, así que tendré una gran ayuda durante mi embarazo para pedir consejos.
¡Por fin ha llegado el gran día!! Hoy tengo mi primera visita ginecológica… estoy tan emocionada que he llegado veinte minutos antes de mi hora, ¡no puedo esperar más! Tengo ganas de saber de todo y sobre todo de ver por primera vez quién será mi hijo o hija futuro en nueve meses…
Estoy en la salita de espera y aprovecho para ir escribiendo a mi marido e informarle que ya estoy esperando entrar, que en cuanto termine le llamaré, al final estoy escribiéndole mirando de ocupar mis nervios por entrar, me gustaría mucho que estuviese conmigo en esta primera visita, pero por trabajo ha sido imposible cambiar las fechas de su viaje.
Mientras escribo el último mensaje, escucho que me llaman por mi nombre “Elena? ya puedes pasar…”, ayyy dioss!! qué emoción tengo, qué ganas de saber más y de todo. Saludo a mi ginecóloga y lo primero que le digo es “aunque me lo vas a confirmar ahora, ya por fin lo hemos conseguido..”. La doctora me hace desnudarme para empezar a explorarme bien, mientras vamos charlando, yo estirada ya, llega el momento de la ecografía, y de golpe me dice “shhh calla un momento Elena y escucha…”, se empieza a escuchar el bombeo acelerado de unos golpecitos los cuales me dice que ese es el corazón de mi futuro bebé. No puedo estar más alegre y feliz, me confirma que estoy embarazada, que el latido es correcto y que es más pequeño que un grano de arroz.
Una vez terminada la visita, la doctora me da todas las indicaciones que he de tomar, además del ácido fólico, hierro, también me da indicaciones sobre alimentación y me acaba entregando en papel la primera ecografía de mi futuro bebé, la verdad es que yo no veo nada, pero mi imaginación puede llegar a imaginarse un bebé en un punto blanco que se resalta en la imagen. La doctora me da hora para dentro de un mes y medio casi dos aproximadamente, me ha explicado que estoy de un mes y poco y que así ya estamos más avanzados tocando a los tres meses.
Salgo eufórica de la consulta, lo primero que hago al salir, es llamar a mi marido para explicarle toda la experiencia, el momento tan emocionante de la ecografía, me dice que le hubiese gustado mucho estar, yo le calmo y le digo “no te preocupes que quedan muchas ecografías por delante y acabarás harto!”, le explico que hasta dentro de dos meses no tendremos que volver, le doy la fecha para que se la pueda apuntar y así que no le coincida con ningún viaje o tema y no se pierda lo emocionante que es vivir ese momento. Al llegar a casa, escribo en la parte de atrás de la ecografía el nombre que tendrá nuestro bebé, ya sea niño o niña, le llamaremos Alex...

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